viernes, 25 de abril de 2014

Saludo Pascual de su Excia.

 Mons. Andrés Morello

Pascua año 2014

 
 
A Nuestros Sacerdotes, Religiosos y Fieles
            Quiera Dios bendecirles poniendo en sus almas el don precioso de su Gracia.
            Es hoy el día del luto más dichoso de la historia, cuando el mismo Autor de la Vida y Señor indiscutido de la Creación, derramó su Sangre por nosotros.
            Son más de veinte siglos de haber fundado su Iglesia y el Sacerdocio, su Misa y Sacramentos que hicieron fecunda a la tierra en Santos y cristianos. Asistimos hoy a la gran traición. Digo traición porque no traiciona el enemigo sinó aquél que supuestamente milita en las propias filas. Traición porque es negación flagrante del testamento recibido de Jesucristo y afrenta a su Pasión.

 
 
 


 
 
 


 
 
 
            Las reformas conciliares tomaron por sorpresa a muchos, desconcertaron a otros, mataron de dolor a algunos que no supieron o no pudieron explicar cómo la Fe iba siendo diluida desde Roma misma.
            Cada año que pasó, de manera ininterrumpida, como un cáncer que toma todo un organismo, las reformas en la Doctrina, en la Liturgia, en las Órdenes y Congregaciones, en el Derecho Canónico, en los estudios de la Sagrada Escritura y hasta en la Moral fueron hiriéndolo todo.


 
 



 


 
 

            La distorsión neta de la Doctrina, la afirmación desvergonzada de las tesis modernistas llegó con Ratzinger que sigue mirando su obra nefasta desde las sombras del templo.
 
 
 
            Asistimos ahora a la destrucción de las formas, a la eliminación sistemática de la dignidad pontificia, al rebajamiento grotesco de lo que fue honor del catolicismo durante siglos.
 
 
 

 
 


 
 
 
 
          Ni pobre ni amador de la pobreza como el verdadero San Francisco. El Santo de Asís no fue un enamorado de los pobres (aunque los haya querido) sinó de la pobreza con la cual se desposó de por vida. ¿Es pobreza invitar a más de 3000 periodistas a la Sala de Audiencias para hacerse conocer? ¿Es pobreza hacer regalos carísimos a la Reina de Inglaterra, jefa de otra religión que llenó de mártires a la nuestra? ¿Es pobreza permitir el gasto de millones de dólares en jornadas juveniles aderezadas por coreógrafos gays como en Brasil?

 
 

 
            Son gestos populacheros destinados al gran público,
 
 


 
 nada, ni una palabra que aparte a los hombres del pecado, de los torrentes de degeneración
 
 








 o que impida el genocidio de Siria o la comunización de Venezuela.
 
 
 


 
 
 
 


            Resta para el próximo 27 de abril el pecado de exponer a la veneración de los católicos y como dechados de virtudes inexistentes a Juan XXIII y a Juan Pablo II, el primero quien hizo su carrera diplomática vaticana en medio de la hipocresía (Juan XXIII dijo ya siendo “papa” a Mons. Lefebvre, él mismo me lo contó,-“Mons. Si quiere hacer carrera en la Iglesia haga como yo, cállese”), el segundo esquiando en el norte de Italia con Pertini, quien fuera 1er. ministro italiano y asesino de sacerdotes durante la guerra; besando el Corán; rezando con todas las religiones en Asís; destruyendo el derecho Canónico.
 

 
 
 
            Dios es Juez y juzgará castigando un día a los reformadores cuando se presenten ante El, mientras tanto veremos que castigos depara a la tierra por afrentar tanto a su Hijo.
            En medio de un panorama tan ingrato para Dios rogamos al Cielo los bendiga abundantemente, los preserve y los mantenga fieles toda la vida.
                                      ¡Santas Pascuas!
                                       Patagonia Argentina
                                       Viernes Santo año 2014.
                                                  + Mons. Andrés Morello.
  
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 


sábado, 19 de abril de 2014

"¡Hosanna al Hijo de David!
 
¡Bendito el que viene el nombre del Señor!"
 
 
      Cuando se aproximaron a Jerusalén, y llegaron a Betfagé, junto al Monte de los Olivos, Jesús envió a dos discípulos, diciéndoles: "Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y encontraréis una asna atada y un pollino con ella: desatadlos y traédmelos. Y si alguno os dice algo, contestaréis que los necesita el Señor; y al punto los enviará''. Esto sucedió para que se cumpliese lo que había sido dicho por el profeta: "Decid a la hija de Sión: He ahí que tu rey viene a ti, benigno y montado sobre una asna y un pollino, hijo de animal de yugo". Los discípulos fueron pues, e hicieron como Jesús les había ordenado: trajeron la asna y el pollino, pusieron sobre ellos sus mantos, y Él se sentó encima. Una inmensa multitud de gente extendía sus mantos sobre el camino, otros cortaban ramas de árboles, y las tendían por el camino.  Y las muchedumbres que marchaban delante de Él, y las que le seguían, aclamaban diciendo: "¡Hosanna al Hijo de David! bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en lo más alto!" (S. Mt. XXI, vs. 1-9)

Domingo de ramos en el Monasterio Nuestra Señora

de Guadalupe de la Compañía de Jesús y de María.

 Patagonia Argentina año 2014.

 
 




 
 

Reverendo Padre Adán Rodríguez, Superior de la Misión en Estados Unidos.

Domingo de Ramos, año 2014.

Capilla Nuestra Señora del Rosario, Monroe Connecticut.


 
A. M. D. G.

 

martes, 8 de abril de 2014

Ordenación a la 1ra. Tonsura y Diaconado

Homilía de su Excelencia Andrés Morello en la Fiesta de San Gabriel Arcángel
Con Motivo de la Ordenación a la 1ra. Tonsura y Diaconado
En el Monasterio Nuestra Señora de Guadalupe.

¡Ave María!
            Dios Nuestro Señor nos ha dado la Gracia de poder realizar esta ceremonia sagrada de ordenaciones.
            En las sagradas ordenaciones la Santa iglesia despliega toda la belleza del culto católico, la grandeza de sus ceremonias y deja ver en los gestos sagrados y en las oraciones los misterios profundos que celebra.
            No son ceremonias nuevas ni novedosas, sinó ceremonias que la Santa Iglesia realiza de igual manera desde hace siglos y en las cuales queda a salvo de una manera inigualable la ortodoxia del culto y la integridad de la Fe Católica.
            Asistimos hoy a los dos extremos del ascenso al Altar de Dios; los dos extremos de la proximidad al Santísimo Sacramento y al Santo sacrificio de la Misa.
            A medida que el ministro de Dios, desde la Tonsura al Sacerdocio, va acercándose a la Sagrada Eucaristía hasta poder confeccionarla, a la vez va teniendo un poder mayor sobre las almas hasta poder, inclusive perdonar los pecados y devolver la Gracia.
            En la 1ra. Oración de la Tonsura dirá el Obispo:
-Ut donet eis Spiritum Sanctum qui habitum religionis in eis perpetuum conservet.
“Para que les de el Espíritu Santo, el cual conserve en ellos el perpetuo Hábito de la religión”
            Es lo primero en aquellos que se disponen a servir a Dios, conservar el hábito de la religión. Ese hábito no es solamente el que se ve sinó principalmente la virtud de la religión que es pagar nuestra deuda de justicia para con Dios. Es la expresión habitual, cotidiana, perpetua de servir a Dios con prontitud y sólo a Él.
            Por la fuerza, si queremos servir a Dios no podemos servir a aquello que se le opone y, por lo mismo, la misma oración que dice el Obispo continúa diciendo:
-Ac saeculari desiderio corda eorum defendat.
“Y defienda sus corazones del deseo del siglo”.
            Es la expresión, en otras palabras, de aquella afirmación de Nuestro Señor, “no podéis servir a dos señores”.
            En el servicio de Dios y, naturalmente, la cercanía con Dios hace ver la realidad tal cual es y no dejarse llevar por la imagen engañosa de la creación deformada por el diablo y por el hombre.
            Por eso agrega el Obispo:
-Et ab omni caecitate spirituali et humana oculos eorum aperiat et lumen eis aeterne gratiae concedat.
“Y abra sus ojos de toda ceguera espiritual y humana, y les conceda la luz de la Gracia Eterna”
            Cuando la ceremonia ya forma parte de la ordenación al Diaconado las palabras del Obispo dejarán en claro de qué se trata “toca al Diácono servir al Altar”.
            El servicio del Altar y, por lo mismo, el servicio de las almas, es lo propio y lo específico de los Diáconos.
            En el Antiguo Testamento la tribu de Levi era la tribu sacerdotal, imagen del sacerdocio que habría de instaurar Nuestro Señor Jesucristo. Aquella tribu no tenía heredad, no tenía tierra o porción en la Tierra Prometida. SU PORCIÓN ERA DIOS, DOMINUS PARS, EL SEÑOR ES MI PARTE.
            Así la porción y la herencia del Diácono, cercanísimo al Sagrario y al Santísimo Sacramento es Dios y nada más.
            Servir a Dios es pelear contra todo lo que se opone a Dios.
            Es un dogma liberal que Dios no tiene enemigos, un dogma contrario a toda la enseñanza de Jesucristo Nuestro Señor “si a Mí me persiguieron a vosotros os perseguirán”.
            Es lo que dirá desde hace siglos la liturgia de esta ordenación: “mantenga una incesante lucha contra los enemigos”.
            Cuando el Obispo enumera las virtudes del Diácono dira:
-ESTOTE NITIDI (CLAROS)
“Sed Nítidos”.
            POR SER COOPERADORES DEL CUERPO Y SANGRE DEL SEÑOR,
            AJENOS A TODO DESEO DE LA CARNE.
            Es la razón de ser más profunda de la castidad sacerdotal, la inocencia de aquellos que sirven al Altar y al Santísimo Sacramento.
            Debemos ya concluir para no hacer tan larga esta ceremonia.
            Debe quedarnos en claro algo que los hombres olvidamos cada día, algo que el mundo niega con todas sus fuerzas, algo que la iglesia nueva repite con el mundo.
            La forma de la ordenación, lo más importante, dice así:
ACCIPE SPIRITUM SANCTUM AD ROBUR
ET AD RESISTENDUM DIABOLO ET
TENTATIONIBUS EJUS.
“Recibe el Espíritu Santo para confortarte
y para resistir al diablo
y sus tentaciones”
            La Gracia y con ella el Sacerdocio y la Santa Iglesia mantienen una lucha perpetua, una guerra sin tregua contra una realidad perversa que busca apartar de Dios, contra el diablo y nuestra naturaleza herida. Ni la naturaleza está sana ni el diablo es bueno.
            Por eso esa guerra permanente es guerra de virtudes contra vicios y de Gracia contra pecados, es guerra sobrenatural.
            De allí que el Prefacio de la ordenación describe así el alma del Diácono:
            “Abunde en él toda forma de virtud, la autoridad modesta, el pudor constante, la inocencia de la pureza, la observancia de la disciplina espiritual.
            Brillen en sus costumbres tus preceptos”.
            Es la más bella conclusión: Quien sirve a Dios debe brillar por cumplirle a Dios, debe ser una copia hermosa del único Redentor de los hombres, la realización de lo que Dios desea para los hombres y especialmente para sus ministros.
            Todo esto no es ni puede ser obra humana sinó obra de la Gracia, pero Gracia que Dios creó y que quiere derramar en las almas. No es más que querer y hacer en el tiempo lo que Dios quiere desde siempre.
                                   ¡Ave María Purísima!

                                                    25 de marzo del 2014


1ra. Tonsura: Brother Antony  Mary Joseph 
Diaconado: Brother Anthony Paul.

Hermanos Dominicos de la Iglesia del Sagrado Corazón en Lawrence, Massachusetts.









Hermanos Dominicos de la Iglesia del Sagrado Corazón en Lawrence, Massachusetts.

Subdiaconado en la Iglesia de ellos el 7 de junio de 2013.